|
SOBRE LA
CUOTIFICACIÓN FEMENINA EN POLÍTICA
“Todas las personas son iguales ante la ley no reconociéndose
otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las
virtudes”
Constitución Nacional Artículo 8º.
Desde varios sectores, principalmente desde el Gobierno, se
escuchan voces a favor de la cuotificación femenina para
integrar las listas parlamentarias. Esta cuotificación, dicen,
vendría a paliar las desigualdades y la discriminación que
sufren las mujeres.
Para combatir estas supuestas desigualdades recurre a una
discriminación positiva parcial. Es decir que los beneficios que
resultan de esta discriminación positiva se aplicarán
exclusivamente a las mujeres políticas, cuando dentro de la
línea argumental que se esgrime se refiere a las desigualdades
de género, es decir a todas las mujeres.
Entonces a partir de este breve análisis empezamos a percibir
que se trata, no ya de un problema de género, sino más bien,
empieza a dejar entrever un matiz de oportunismo, recurriendo a
la solidaridad de género, unos pocos se benefician de esta
práctica. Hagamos cuentas, en Uruguay somos casi tres millones
de habitantes, de los cuales sólo 130 ocuparán cargos en el
parlamento, de aplicarse esta ley, que se está votando en el
Parlamento, sólo 39 mujeres se verían beneficiadas por esta ley.
Se podrá decir, que estando en el parlamento las mujeres podrán
impulsar así proyectos de ley para solucionar esa problemática
común a su género, a lo cual contestamos con total claridad: ya
hoy son mujeres las que impulsan esta alternativa, bien podrían
impulsar con similar ímpetu alguna propuesta de alcance general
para TODAS LAS MUJERES, nada se los impide hoy.
Pero también seamos coherentes, aquí se está hablando de una
cuota, de un número, de la imperiosa necesidad de poseer un
determinado género para ser incluido/a en una lista, por lo
pronto parece a todas luces un insulto a su propio género, es
decir, habrá en cada lista que comparezca a las elecciones
nacionales un 30% de mujeres que sabrán que no están ahí por sus
méritos, por sus propuestas, por su militancia, por su
capacidad, sino exclusivamente por su condición natural de
mujer.
Además, si existe en alguna Agrupación mayoría de integrantes
que ocupan los lugares de decisión, es porque los mismos
obviamente cuentan con el visto bueno de votantes femeninas, por
lo que si alguna cree o se siente desplazada nada impide que la
misma organice un nuevo sector en el cual desarrollar su
actividad. Si esto no sucede, es únicamente porque no se tiene
en valor, o la voluntad de proceder en tal sentido, y muchas
veces se opta por la comodidad o la seguridad de obtener
determinado rédito, postergando la buena disposición a trabajar
por la gente. Entendemos que esto no se debe aceptar. Cada uno
tiene que ocupar el lugar que tenga ganado. Si esto hoy no
sucede, y si mañana continua sucediendo es pura responsabilidad,
de nosotros, los ciudadanos que como ya dijimos, tenemos el
derecho cada cinco años de elegir a nuestros representantes y
ser nosotros mismos también representantes de nuestros
electores.
El tema no se resume o se agota en la idea que se quiere
impulsar, y que aquí cuestionamos, el tema pasa por ver de una
vez por todas y valorar a aquellos ciudadanos que obran con la
mayor buena voluntad e intención de lograr y conseguir el
bienestar para toda la población sin distinciones.
En definitiva no parece apropiado hablar de cuotas políticas,
cuando lo que estamos eligiendo en una elección nacional es a
las personas que sean más idóneas para representarnos, podremos
equivocarnos al votar, pero esas son las expectativas de todos,
este proyecto de ley no sólo no prioriza eso, sino que además es
injusto para con todos los demás grupos sociales históricamente
desplazados y discriminados.
Cómo dice en el acápite de este artículo, la Constitución
Nacional no reconoce más distinción entre las personas que
la de los talentos y las virtudes, no parece que el género que
una persona recibe en suerte al nacer sea ni lo uno ni lo otro.
Por Lista 503
– Vanguardia Nacionalista
Dr, Andrés Añasco Viera (Secretario General)
Proc. Gastón Pongibove (Vicepresidente)
www.vidalin.org |